Viaje al Alto Atlas en Btt. Septimo día: Garganta de Asif Melloull

Kms 35
Tiempo empleado: 3h 30 min
Velocidad Media: 10 Kms/h media
Velocidad Máxima: 34.5 Km/h max
Desnivel acumulado: 376m






Uhmmm, que bien he dormido en el suelo. Tras el protocolo de todos los días, Zaid nos informa que las tormentas de los últimos días han destrozado el camino de la garganta y que si queremos podemos pasar con la bici, pero ellos no podían con el coche, así irían por otra ruta alternativa y nos encontraríamos al final del Cañón. Tenían que dar un gran rodeo de 150Kms (que les llevó varias horas), pero quien dijo miedo!!, allí vamos los 7 valientes. 35Kms que tardamos más de 4 horas en recorrerlo. El camino imposible, madre mía si nos toca el día de la tormenta, el camino estaba arrasado por cientos de riachuelos que bajaban de lo alto del cañón, pero el cañón tenía tal belleza, que la dureza se quedó en mera anécdota.

Pero primero teníamos que volver a atravesar el pueblo, así que fue irresistible, esta vez sin guías, meternos en pleno mercado a hacer fotos y vídeos. Que me he creído yo que son esta gente!!, sólo los niños se acercaban con cierta curiosidad, el resto a su bola.

http://www.youtube.com/watch?v=JpUrM8VMml8&feature=related

El cañón lo dicho, impresionante con todas sus letras y en mayúscula, 35Kms con una anchura de apenas 100 mtrs y con paredes de más de 500 mtrs. Un río que por momentos dejaba un camino ancho, por momentos dejaba un sendero justito para la bici y por momentos ocupaba todo lo ancho del cañón. La naturaleza en su vertiente más salvaje.

http://www.youtube.com/watch?v=K6hJYCD4zCk&feature=related

Como anécdota, cuando nos cruzamos con una de las muchas familias nómadas que había en el cañón que iba por el otro lado del río, una niña de 5 años cruzó sin pensárselo dos veces el río sólo para darnos la mano y saludarnos. No sé si lo haría por eso, pero fue irresistible no darle unas chocolatinas. Además durante el recorrido, hicimos una paradita para reponer fuerza y no pudimos resistirnos a darnos un bañito, que nos sentó de maravilla.

Y así recorrimos el cañón, bajándonos cada poco de la bici para cruzar un desplome de la montaña, tantos que al final si que empezamos a estar cansados y lo peor de todo es que nos estábamos quedamos sin agua, y lo pasamos mal los últimos Kms. Cuando vimos a Zaid fue como un naúfrago cuando lo rescatan después de mucho tiempo, nos bebimos litros de agua y es que bajando de los 2.000 mts en Marruecos el calor en agosto es asfixiante.

Tan mal llegamos que decidimos suspender la ruta de por la tarde, era imposible llegar al destino, 50Kms más durísimos, con 3 puertos de montañas. Confieso que me arrepentiría cuando vi el primer puerto, me quedaré con las ganas de subirlo, más de 10Kms con unas vistas y unas rampas espectaculares. Pero entre que llegamos deshidratados, nos fuimos de cabeza al río a refrescarnos y luego nos metimos una comilona, cualquiera hacía la ruta de por la tarde. Sé que los 50Kms eran imposible, pero podíamos haber intentado subir y bajar el primer puerto. Pero en vez de eso, dormimos una plácida siesta en el hostalillo donde comimos el tajín correspondiente.

Cuando nos despertamos ya zaid había limpiado y estaba montando las bicis en el 4x4 para hacer el resto del camino. Lo más espectacular del camino la Catedral, una montaña gigantesca con un cortado de cientos de metros que si impresionaba desde abajo, más impresionaba como se iba haciendo pequeña conforme subíamos el primer puerto, os podéis imaginar el subidón.

Dos horas de camino hasta Zaouia Ahansal, ciudad santa, aunque santa debería de ser para los escaladores, tiene unas paredes alrededor espectacular, la más alta de toda Marruecos 800 mtrs de pared vertical, os podéis imaginar. En el albergue, como siempre nos trataron de lujo, merendola y ducha a la luz de las velas... que romántico. En el pueblo aún no tienen luz, ni carretera, pero le falta nada y menos para llegar, como veríamos 2 días después. Además a Marga y a mi nos dieron una habitación que a Marga no le gusto, y nos la cambiaron, nos dieron la mejor y encima la única con luz eléctrica (Benditas placas solares). Y con todo su amor y cariño nos pusieron la comida típica….si un Tajín.

Se acabó la bici, al final se me he hecho hasta corto y tengo la sensación de querer hacer más días, en lugar de necesitar descansar un tiempo, creo que en el fondo es buena señal. Las niñas las dejamos descansando en la puerta del albergue durante dos días, un momento, ¿¿en la puerta??? Pues si en la puerta, en la baca del 4x4, sin candado ni nada, anda que en España iban a dura mucho, sobre el 4x4 había miles de euros en bici….quien los pillara!!!!

Día 6: Imichil-Anergui


Distancia: 54 kms
Tiempo de Pedaleo: 4 h 38 min. Velocidad Media: 11.5 Kms/h
Velocidad Máxima 68 Km/h
Desnivel acumulado: 1.500 metros


Esta mañana toca despedirse de la familia de Zaid. A Karim lo dejamos dormido no vaya a ser que se quiera venir con nosotros hasta Marrakech, jeje. Para evitar hacer parte de la ruta por carretera, montamos las bicis en el 4x4 y nos hacemos unos 60 Kms. Al principio por una carretera muy bonita bajando por un desfiladero, pero luego se hace monótona y, claro, más de 1h en hacer los 60Kms se hace pesado.

En fin, que hemos bajado hasta los 1.500mtrs y son más de las 10 de la mañana. Eso quiere decir que hace un calor de perros, tanto que el primero que viene a darnos la bienvenida es un escorpión, verlo es pintoresco, pero más vale que no haya muchos.

La ruta empieza por una subida en buen estado de unos 10 Kms donde todos ponemos el turbo. Por mucho que tiramos Ale y yo, no fuimos capaces de coger a Rafael que nos había hecho un ataque “a traición” y lo teníamos siempre a unos metros. En la cumbre reagrupamos y a bajar.

El camino se hace cada vez más complicado por las piedras. La bajada la hacemos junto a un espectacular cañón erosionado por un río y en la parte baja... ala a atravesar el río. El sitio era de lo más pintoresco y bonito de toda la ruta, un río encajonado en un espectacular cañón y una tribu nómada acampada a ambas orillas. Menudo revuelo se montó con nuestra llegada, todos vinieron a ver cómo cruzábamos el río, saludos, fotos y otra vez para arriba.

La subida se hace cada vez más dura tanto por las rampas como por el terreno pedregoso, 20 Kms sin parar de subir, otra vez hasta los 2.500mtrs, con rampas dónde no hubo más remedio que echar pie a tierra, ni en la subida del día del viento tuve que bajarme. Eso me hace pensar que quizás ésta fue la más dura de toda la ruta.
Más de 2h y en medio paradita para la comida pertinente. La parte final, por carretera, tenía las rampas más duras pero se hacían mucho mejor que por el pedregal. Y una vez más para abajo.

La bajada por carretera increíble, grandes rectas con un desnivel bestial, yo toque el freno a los 70 Km/h porque estaba acojonado, pero Carlos pasó los 80, llegó el último a la cumbre y nos adelantó como un rayo, ni me imagino que sería bajar esto con una de bici de carretera.

Pero cuando creíamos que ya no había más, no puede ser ¿¿ hasta aquellas antenas otra vez?? Nueva subida de 5Kms para llegar otra vez a los 2.500mtrs de altitud. En la cumbre reagrupamos, pero aún quedaba casi lo mejor…la bajada!!!

10 Kms en los que bajamos 1.000mtrs de desnivel, pero lo mejor es que los 10 Kms de carreteras se veían desde arriba, una auténtica serpiente de curvas de herradura, increíble, cuando llegamos abajo echamos un poquito de agua al disco de freno y se evaporaba ¡¡ estaban hirviendo!!, como se notaban los 10Kms de frenadas. Desde abajo miraba todo el puerto y decía: eso lo quiero subir yo… pues ala majete levántate mañana a las 5 y subes, me decían, pero tampoco era plan.

El albergue de Anergui estaba en la parte alta del pueblo con una terraza muy agradable donde merendamos mientras veíamos todo el pueblo. Dios el pueblo!, desde arriba me parecía el Vacie (zona chabolista de Sevilla) en hora punta. Y es que al día siguiente era día de mercado y había miles de personas acampadas con sus rebaños junto al río, cientos de puestos montados, que ambiente, pero cualquiera baja….. Nos reparten las habitaciones y sorpresa, una cama!!! Viva la única cama de todo el Atlas debe estar aquí y Zaid ha hecho que nos la den a Marga y a mí, pero cuando la probamos los dos nos hundíamos para el centro. Que tubiera somier ya era demasiado, así que acabaría durmiendo en el suelo en una colchonetilla como todas las noches y cedería la cama a Marga, los dos era imposible.

Pero antes volvimos a pedir algo que se estaba convirtiendo en una obsesión, queremos Coca-Cola fría!!!!. Así que a pesar de lo que veíamos, decidimos bajar al pueblo con Zaid y el propietario del Albergue a tomarnos una Coca-Cola en la plaza principal, lo que hace la adicción a la cafeína…

http://www.youtube.com/watch?v=S1bpHgutteI

Como anécdota Pedro y yo nos atrevimos a cruzar la plaza e ir a una tienda a comprar unos cacahuetes. El tendero estaba supernervioso, echándonos los cacahuetes le temblaba todo y luego no entendíamos cuánto nos pedía. Se iba acercando cada vez más gente a ayudar hasta que un anciano nos hizo entender lo que nos pedía. Cuando me di la vuelta estaba más de media plaza alrededor nuestra mirando, para que veáis que la curiosidad es recíproca. A cenar al Albergue donde nos pusieron la fuente de Cous-Cous más grande que he visto en mi vida y a la cama que el día ha sido un día duro.

Dia 5 Lagos Imichil y Gruta de Akhiam

Día 5: Lagos de Imichil
Distancia: 30 kms
Tiempo de Pedaleo: 1 h 55 min. Velocidad Media: 15.6 Kms/h
Velocidad Máxima 55 Km/h
Desnivel acumulado: 300 metros

Con la paliza que nos hemos pegado en los últimos días hoy toca una ruta tranquila. Así que ni siquiera madrugamos, desayunamos y gastamos las reservas del depósito de agua de Zaid limpiando las bicis. Sólo a nosotros se nos ocurre limpiar las bicis junto a los muros de adobe, un poco más y le desmontamos la casa.

Empezamos por carretera y en a penas unos kms llegamos al primer lago. La vedad es que la zona es muy bonita, un gran lago azul a más de 2.000 mtrs en un entorno de montañas que por la altura que estamos no parecen las moles que en realidad son. Bordeamos el lago haciendo fotos y continuamos por carretera una pequeña subida hasta que nos desviamos por una pista buscando el segundo lago. Sorprendentemente esta zona árida es la que más me sorprendió, en medio de la nada, inmensas llanuras, poblados nómadas y al final, un inmenso lago rodeado de montañas. El sitio perfecto para la contemplación y meditación.

Os podréis imaginar como estaba el agua en un lago a 2.200 mtrs, congelada, pero bueno ya que estábamos allí no podíamos desaprovechar la oportunidad y ala! todos al agua, nosotros y el pequeño Karim. No hubo manera esta mañana de dejarlo en casa y claro cuando el niño salto al agua de golpe, al agua helada, la cara que puso de la impresión era para grabarla, salió corriendo y luego no había manera de que volviese a entrar.

http://www.youtube.com/watch?v=5v-ZHALomL0&feature=related

http://www.youtube.com/user/rcd0730#play/uploads/6/3v34yEZa188

Muy curioso fue como, en uno de los poblados de camino al lago, una niña a lo lejos nos miraba pero no se acercaba. Cuando le ofrecimos una chocolatina, la niña por gesto nos decía que la dejásemos en el suelo. Cuando la dejamos y nos alejamos, la niña corrió y lo cogió, parecía un animalillo asustado, que cosas, es raro pero quizás haya tenido una mala experiencia con algún turista.

Vuelta rápida por un cañón muy bonito, con un colorcillo rojo me recuerda algo, sólo falta que el río fuese también rojo para estar en casa, y a casa de Zaid a comernos un pollito con patatas.

Tras la comida ,venía la excursión prometida: Las cuevas de Akhiam. Estaban a unos 40Kms pero tardamos más de una hora en el 4x4. Primero por una carretera en obra como tantas otras, y después por un carril que puso a prueba mis riñones. Bastante pesado pero cuando llegamos se nos olvidó el viaje enseguida, el sitio era espectacular. Zaid lo describió bastante bien: Pero os creéis que os iba a meter esa paliza de coche para ver cualquier cosa?? Estábamos en el fondo de un impresionante cañón que fuimos subiendo poco a poco a través de un camino construido por los habitantes de la zona, que todavía no me explico como llevarían hasta allí los materiales.

Seguíamos el curso de un riachuelo, hasta su nacimiento en la parte más alta, unas preciosas cataratas y justo sobre éstas la entrada a la cueva. Las vistas desde arriba eran increíbles, se veían los 4x4 al fondo del cañón. Con nuestras linternas empezamos a recorrer la galería principal. Según vimos luego en un bar donde había un esquema, tiene unos 500 mtrs explorado, pero nosotros sólo recorrimos las primeras cámaras. Aquello era un laberinto, el sueño de un expeleologo. Teníamos que arrastrarnos por el suelo para ir de cámara en cámara, con las linternas veíamos las estalactitas, estalacmitas increíbles. Lo más sorprendente eran las pasarelas y escaleras que habían construido dentro, pero cómo lo han hecho??.


Muy contentos de haber hecho la excursión, volvimos a casa de Zaid, donde nos esperaba otra sorpresa. Mientras Marga se quedaba en casa duchándose tranquila, el resto (los hombres) fuimos a ducharnos al Haman: ducha y masaje. Nos esperábamos algo parecido a los Spa que hay en España, íbamos super contentos, pero cuando llegamos flipamos. Hay que entender que estamos en un pueblo perdido de Marruecos, así que os podéis imaginar, lo más surrealista es que el señor que nos acompañó, completamente enchaquetado, nos llevó a la última sala, una sauna que os podéis imaginar, se quedó en calzoncillos y cogió a Carlos lo tumbó en el suelo y le hizo un masaje. Viendo que nadie se iba a tumbar en ese suelo, poco a poco nos fuimos yendo sin que se diera cuenta, mientras ese hombre seguía pegándole una paliza a Carlos... Luego nos llevamos todo el viaje riéndonos de la situación... Quizás la mayoría de los que leéis esto si entráis allí salís corriendo, pero hay que pensar donde estábamos y que todo lo que hacían lo hacían para hacernos sentir lo mejor posible, así que todos nos lo acabamos tomando como una experiencia muy positiva... a no ser que Carlos diga lo contrario, que sólo pensaba allí tumbado con ese hombre en calzoncillos encima... mamones no me dejéis solo!!!!!

Dia 4 Agoudím-Imichil...EL gran Huracan

Día 4: Agoudín-Imichil
Distancia: Kms 76
Tiempo de pedaleo: 5h 40 min
Velocidad Media: 13.3 Kms/h
Velocidad Máxima 53.3 Km/h Desnivel acumulado: 1.641metros


La verdad que no hemos dormido tan mal para hacerlo en el suelo, y eso que a lo largo de la noche se nos ha caído un pequeño trozo de techo en la cabeza, es lo que tiene las construcciones de adobe. El desayuno acorde a la familia, fantástico, y a pedalear que se nos echa el día. Un día que ha amanecido algo fresco y muy nublado.

Los primeros 15 Kms no paramos de subir, por el mismo cañón del día anterior, siempre con el viento en contra. Tras una pequeña parada para reagrupar en la cima, comenzamos un continuo subir y bajar pequeños puertos (ya el guia nos había avisado que subiríamos cuatro puertos en esta jornada), pasando junto a pueblos muy pintorescos, y sin parar de saludar a los niños pastores que continuamente te salen al encuentro. En el Km 25 tenemos la subida con más pendiente de todo el viaje, 2Kms que hace que todos echemos los pulmones por la boca, pero como siempre en la cumbre tenemos a nuestro guía esperando con agua y con unos dátiles exquisitos, los mejores que he probado nunca. Y de ahí bajadón espectacular hasta Anefgou, supuestamente fin de etapa.

Como es muy pronto el guía nos propone un cambio: chuparnos 40Kms más hasta Imilchil haciendo dura la etapa y a cambio, mañana hacer sólo una minietapa por la mañana, más una visita en 4x4 por la tarde… Aceptamos el cambio y claramente no nos arrepentiríamos, además como nos quedábamos en su casa nos preparaba de comer lo que quisiésemos… Por favor tajin no!!! Un Couscous a ver que tal... así que saliendo de Anefgou hacemos la pertinente parada a comer.

Nueva gran comilona, esta vez hasta nos prepararon una tortilla bereber (algo parecido a pisto con huevos). Y es que el día anterior nos la dieron en el Albergue, y hoy se nos había antojado... es que estos guías nos dan todos los caprichos, además de una megasandía buenísima que nos plimplamos entre todos. Pero de repente durante la comida, reaparece el gran enemigo del día con más fuerza que nunca. Era de película, estábamos tan tranquilos y se escuchaba acercarse, poco a poco cada vez más fuerte, justo con el tiempo para tapar el plato de comida y empezaba el huracán, eran sólo unos segundos pero teníamos que agacharnos tapando como podíamos la comida, el ruido ensordecedor, caían hojas por todos lados (incluso arrancó una gran rama de un árbol cerca de nosotros) y la arena que llevaba te golpeaba como si te disparasen y así una y otra vez mientras comíamos.

Nos lo pensamos mucho, pero decidimos subir el puerto en bici a pesar de que el guía nos avisó que con el viento así sería duro. La subida espectacular, 12 Kms hasta el punto más alto de la ruta, 2.700mts, pero lo peor no eran las rampas, eran las rachas de viento huracanado, que como durante la comida veías cómo se acercaban y no te quedaba otra que agachar la cabeza, cerrar los ojos y aguantar, aguantar el viento y el dolor de la arena golpeándote, más de una vez no te quedaba otra que poner pie a tierra y esperar que pasase, si no literalmente te tiraba de la bici…pero subimos, hasta arriba desde donde se podían ver los dos valles, donde íbamos y lo que habíamos subido... ¡¡¡qué pasada!!!. La única manera de capta el huracán era con un vídeo, aunque no grabé ni mucho menos las rachas más fuertes.

http://www.youtube.com/watch?v=0CTARITjYIA&feature=relatedv=0CTARITjYIA&feature=related



Y de ahí ya todo para abajo, hasta Imilchil, por pistas que como todas las del día de hoy estaban asfaltando, con continuas obras de canalización de agua y tendidos eléctricos, Marruecos y el progreso, en unos años esto no será lo mismo.

Imilchil es un pequeño pueblecito, seguro que ridículo comparado con lo que conocemos, pero con luz, agua corriente y varios bares y hoteles, parecía la metrópolis de la zona, además la casa de Zaid (guía) está bastante bien, muy limpia y nos atendieron perfectamente, su mujer Fátima, su hija Azuqueinad y su hijo, el pequeño Karim, que como cualquier niño de 3 años lo único que quería es jugar con nosotros... Como Ale le dio juego, le repetía una y otra vez “scando gorra???” o algo así…”te quedas con nosotros???... me recordaba a mis sobrinos cuando no quiere que nos vayamos, al final los niños son todos iguales….

Hicimos una pequeña visita a la tienda de Zaid, llena de antigüedades y alfombras donde nos contó la historia de cómo se hacen las alfombras en la zona, bien merecía llevarse un pequeño recuerdo y a la camita que el día había sido intenso.

Viaje al Alto Atlas en Btt. Tercer día: Midelt-Agaudim

Día 3 Midelt-Agoudim
Kms: 82.6
Tiempo de pedaleo: 5h 37min
Velocidad Media: 14.6 Km/h
Velocidad Máxima: 54.8 km/h
Desnivel acumulado: ????????


Primer día de bici, que ganitas teníamos, a las 8 de la mañana ya estamos en planta y tras el típico desayuno, bajamos las bicis del coche, las ajustamos y ala!! a empezar sin perder más tiempo. Estamos a 1.500mts de altitud, pero no lo parece, la llanura es inmensa y la vegetación escasa, no da la sensación que estemos a esa altura y mucho menos que las montañitas que tenemos enfrente superen los 3.000mtrs, en España no hay nada parecido.

http://www.youtube.com/watch?v=IMn-h8E1vfM

Poco a poco empezamos a subir por la pista de Jaffar, dejando abajo nuestro albergue que la verdad tenía buena pinta. Bromas, buen ambiente y algunas paradas a reagrupar, pero a lo tonto nos chupamos 25Kms sin parar de subir, poca pendiente pero constante, hemos llegado hasta 2.300mtrs. Por el camino no hemos parado de ver la tónica que nos acompañaría todo el tiempo, continuos rebaños de cabras cuidados por niños que te saludan o te salen al paso para darte la mano o pedirte un caramelo, lástima que se me olvidaran en Sevilla.

No voy a hacer una reflexión muy profunda sobre el tema, pero tened en cuenta que estamos en la zona más pobre de Marruecos. Cuando se te acercan los niños, los miras con cierto recelo, pero poco a poco te das cuenta que no quieren nada extraño, simplemente un caramelo. Entras en los pueblos, y teniendo el mismo cuidado que en España, puedes pasear por sus calles, la gente en general es muy amable, no te acosan y si necesitas algo y está en su mano, te lo van a dar, simplemente es pobreza. Creo que hay mucha gente equivocada sobre ellos, supongo que sus conciencias están tranquilas al ignorarlos o pensar que se lo merecen. Sólo pasar un día con ellos, y tu percepción sobre muchas cosas cambiará para siempre, además de darte cuenta de lo afortunado que eres. Ayer viendo a mis sobrinos protestar y ponerse caprichosos, sólo pensaba en lo bien que les vendría a todos nuestros niños estar allí una semanita…..si Dios (o Alá) quiere, los míos no ignorarán este mundo.

Sigo que me enrollo, lo dejé a 2.300mtrs, con unas vistas impresionantes, a un lado la gigantesca meseta, al otro las gigantescas montañas del circo de Jaffar, aquí te vuelves pequeñito pequeñito... Y ahora a bajar, por mucho que nos advierte el guía de la peligrosidad de la bajada, tardo un minuto en ser el primero en probar el suelo, lo peor es que me voy contra una planta con pinchos y 3 días después aún estaba Marga quitándome pinchos de la pierna. Pero lo peor sería cuando Ale intenta acortar y se mete en una zona de piedras, la caída sí fué más jodida, el dedo se le puso como una morcilla y de verdad que pensé por momentos que íbamos a tenerlo que llevar a un Hospital… menos mal, porque a saber dónde estaba el hospital más cercano, hasta el tercer día no le empezó a mejorar.

Empezamos a llanear por un precioso bosque (algo escaso) de cedros a más de 2.000 mtrs hasta que paramos a comer. La comida, otro protocolo, el guía y los chófers nos preparaban una manta donde sentarnos, ensalada, bocatas de sardina, postre y el té que no falte, todo en un entorno idílico. Había días que nos cocinaban tortilla Bereber o algún guiso, tratados como reyes, tumbados sin dejarnos hacer nada.

Seguimos y encontramos el primer problema. Las lluvias han roto el camino y los 4x4 tendrán que dar una gran vuelta mientras que nosotros seguimos solos varios Kms. Tras una gran bajada por carretera comenzamos otra gran subida donde nos cruzamos continuamente con los famosos camiones “coloraos”, donde se apiñan la gente al ser casi su único medio de transporte. Todos te saludan y desde arriba te piden que les hagas fotos.

De nuevo coronamos y tras otra rápida bajada por carretera, nos metemos en un cañón que en continuo ascenso nos lleva hasta Agaudim que está a 2.000 mtrs de altitud. Llegamos desfallecidos y la impresión del refugio a las afueras, sin luz y agua nos impacta, pero todo cambia cuando nos ponen una impresionante merienda. La familia supermaja, los guías se fueron a comprara al pueblo y nos llevamos una hora haciéndonos entender. Rafa les convenció para que nos cantaran canciones populares (increíble como se hizo entender), y cuando ellos nos pidieron los mismo, sólo se nos ocurre cantar hola don pepito, hola don José, menudo ridículo!! Nos miraban y pensaría, menuda mierda de música popular española, jajajaja

La ducha otro espectáculo, con velas (no había luz) y con cazos de un cubo calentado con un hornillo de gas, lo dicho hemos retrocedido 50 años, y la cena adivinais?? El típico tajín del pueblo. Pero sólo cuando anocheció y vimos el cielo más estrellado que había visto nunca (se veía perfectamente la Vía Láctea), nos dimos cuenta la suerte que teníamos de estar allí, de hacer este tipo de turismo, y que a pesar de las incomodidades, no lo cambiaríamos por nada.